miércoles 12 de agosto de 2009

“ EL RODO “ RODOLFO ROLDAN,

EN MERITO A LA ENTREGA Y SACRIFICIO

POR PUERTO NUEVO

General Lamadrid – Puerto Italiano (Campana)

Junio de 1990. Las charlas informales que mantengo con algunos Amigos que me ha dado el fútbol de ascenso, enriquecen mi memoria y éstos escritos. Y cuando las transcribo, hacen que se valoren a muchos jugadores que pasan desapercibidos en las categorías menores, como en éste caso la Primera “ D”, y en particular, mi reconocimiento a un batallador incansable como Rodolfo Roldán de Puerto Nuevo de Campana, que quizás nunca se destacó por marcar goles, o poseer una gambeta endiablada o un potente remate, pero fervor, entrega, sudor, jugar cuando físicamente se está al límite de no jugar... por eso “ El Rodo “ se merece un lugar indiscutible en el recuerdo.

Por eso decía al principio que mis preguntas buscando saber algo más sobre un jugador, para ahondar en su vida cotidiana, no para husmear. No, para sacar de sus necesidades más méritos a sus participaciones en los campos de juego... de noches con pocas horas de dormir, levantarse de madrugada a trabajar de cualquier cosa para ganarse el sustento diario como cualquiera de nosotros, comer mal, entrenar de noche, tantos años... toda una vida que otros eligen para la diversión de sus mejores años, y en el caso de “ El Rodo “, desde su debut en Puerto hasta su retiro a los 34 años de edad, con más de 15 años luciendo con orgullo los mismos colores “ Auriazules “.

Lo ví muchísimas veces, aportando a su equipo la cuota grande de sacrificio sin lucir, para que se luzcan sus compañeros, que no es poco... lo ví en tres décadas: fines de los ’80, en los ’90 y en el nuevo milenio, cuando impensadamente le puso mas experiencia a su andar, un poco de fútbol de repente, y hasta algún gol.

Cómo no recordar a quien le dio tanto a su equipo y nunca fue tapa de ninguna revista del ascenso, tal vez algunas fotos interiores saliendo como geografía de fondo de alguna jugada destacada, o en una formación de algún periódico de Campana, a lo sumo.

Como no hacerle éste humilde homenaje.

Sus medallas, sus reconocimientos, son sus cicatrices en las piernas, sus operaciones, sus sacrificios para ser tenido en cuenta por el técnico de turno... tantos técnicos y en tantos años, para ocupar como siempre un lugar entre los once y ser útil a sus compañeros que desfilaron a su lado.

Y elegí una particular tarde para traerlo a la consideración pues es el mes del mundial, junio, cuando el mundo se reúne frente a los televisores y el resto de las actividades cotidianas pasa a segundo plano, porque hacía un frío que dolía en un sábado ventoso y gris, sin sol. Esa tarde, en cancha de General Lamadrid, había más gente en el buffet frente al aparato que en toda la cancha... y hasta tengo que aceptar que tenía lógica y cubriendo el partido, recuerdo que éramos tres... Cualquier aficionado normal al fútbol, mas bien que bien que estaría viendo cualquier partido del mundial. ¿ Yo ?, no, el ascenso es sagrado.

En un emotivo encuentro, ganó la visita, por ese entonces denominado Puerto Italiano, por 4 a 3 al local, donde las grandes figuras de la visita fueron el buenazo de Walter Montani, incluso autor de un gol, “ Pajarito “ Suárez y el “ Tamba “ Humberto.

Con el arbitraje de Eduardo Guazzardi, Lamadrid presentó a Ponce; Plaza (’27 Djedjeián), Caldara, Spirito y Notaris (’45 Mormont); Giraldez, Benito (Cap.) y Velo; Ameijide, Nandes y Farías, dirigidos por la Subcomisión de Fútbol, quedando en el banco Raele, Puerto y Tartaglia. Puerto trajo a Menón; Romero, Oscar Rodríguez, Walter Montani (Cap.) y Rodolfo Hugo Roldán (En una insólita posición de n° 3); José Luis “ Pichi “ Silva, Rubén Stella (’61 Raúl Osvaldo Roldán) y Norberto Humberto; Juan Carlos Suárez “ El Oso “ Monteagudo (’56 Garín) y Roberto Silvero, orientados por Carlos Pérez, quedando en el banco Baldivares, Ayerbe y Omar Díaz. Los goles fueron anotados por Ameijede en tres ocasiones para “ Lama “ y por Suárez, Humberto, Silva y Montani para la visita.

Rodoldo Hugo Roldán nació en Campana, el 4 de noviembre de 1965 y se retiró cuando a mi criterio estaba pasando por un excelente momento.

Ese partido, ésa tarde, seguramente ya nadie recuerda... tal vez, los partidos del mundial, sí.

Como seguramente yo siempre recordaré al “ Rodo “.

Daniel Console