miércoles 17 de junio de 2009

HECTOR FROILAN ARAGON,

HECTOR FROILAN ARAGON,

“EL NEGRO”, “EL JEFE” DEL ASCENSO

Liniers – Defensores de Cambaceres

Julio de 1990. ¡ Qué jugadorazo “El Negro!... Héctor Froilán Aragón ¡, un verdadero patrón en la cancha, guapo si los hay en cualquier cancha, que jugó hasta la temporada ‘94/5 con 36 años, en Tristán Suárez, un verdadero “Jefe” por personalidad. Que achicaba a los rivales con su sola presencia, y el valor agregado de saber jugar al fútbol como los mejores. Un prócer del ascenso que no debe olvidarse, que alguien siempre tendrá que recordarlo, aunque no haya jugado en los equipos grandes, pues su paso, salvo Excursionistas, fue por Defensores de Cambaceres, Tristán Suárez, Luján y Claypole, entre los que me han quedado registrado.

Andando el tiempo, como a tantos otros jugadores distintos, hoy lamento no haberlo visto más veces, pero las pocas de ellas, siempre me impresionó… hasta me extraña lo citado: cómo no fue posible que otras Entidades con ambiciones no lo hayan contado entre sus filas.

“El Negro” fue un jugador completo… sabio transitar del rectángulo, excelente pegada, muy buen cabeceador, duro en el momento de meter, jamás arrugó en un choque, aún en desventaja, y siempre solidario para acoplarse a algún compañero, para jugar, hacer jugar o copar la parada, frontal, leal, como era antes, cuando era otro fútbol, sin jugadas arteras ni malintencionadas, cuando jugar de visitante, era eso… ya un punto era un triunfo.

Morrudo, morocho, de melena oscura y ensortijada, con unos bigotes que siempre lo hicieron mayor en edad y que infundían respeto… ¡ Pero qué jugador ¡…, si ya casi no hay. Es que ser “Jefe” sin proponérselo, por autoridad innata, hoy no se ven.

Héctor Froilán Aragón nació en la Capital Federal, el 25 de abril de 1959 y por lo enunciado, jugó en las canchas mas alejadas de los centros urbanos, mas cerca de los campos, donde el estado de los terrenos muchas veces distaban de ser los ideales para desplegar sapiencia futbolística. Donde los vientos soplaban mas fuertes, los calores agobiaban más, los fríos calaban hasta los huesos y las lluvias hacían mas heroicos los encuentros entre equipos de las divisionales menores, donde y cuando se jugaba hasta por el orgullo… ¿ hasta ?, no, si orgullo es una palabra grande, que digo: “El Negro” supo mucho de éstas batallas en casi una veintena de años con los cortos y los botines pesados, con camisetas de piqué ceñida al cuerpo. Otros tiempos. Otro fútbol.

Lo ví una tarde fría, en cancha de Liniers, allá por Villegas, donde su equipo eventual, el “Rojo” de Ensenada, dio clase y le ganó al local por 3 a 0, y repasando mis anotaciones, leo la mas alta calificación… 9, que no es poco, en una formación donde había grandes jugadores, todos ganadores en el ascenso. Repasemos esos apellidos y seguramente me darán la razón…

El árbitro fue Paladino y Liniers formó con Tévez; Berlango, Carlos González, Héctor Martín y Julio Acosta; Ayoroa, Mansilla y Juan Carlos “Tato” Acosta; Cejas, el “Juanchi” Schenardi y Reinozo (80’ Gustavo “Cuni” Fernández, que luego pasó a River Plate), dirigidos por Carlos Arias, siendo suplentes Arceri, Juan Carlos Mendoza , Esteban Mendoza y Juan Pablo Primerazo. Defensores de Cambaceres, sin Valverde y Maradini que habían pasado a préstamo a Loma Negra de Olavaria, además de otros que completaban el plantel como Alberto Batallini y Turchetti, presentó a Bellomo; Edgardo Gómez, Raúl Albino Ramírez, Haramboure y Bello; Héctor Froilán Aragón, De Félice y el excelente valor Daniel Lalli (58’ Juan Ramón García); el “Colorado” Scrignar (73’ Osmar Acevedo), Manuel Vázquez y José Luis Calderón (Aún en actividad en el 2005 en Primera “A”, destacándose en Arsenal de Sarandí, luego de una extensa y triunfal trayectoria), orientados por Daniel Emir Arrambide, quedando como reemplazantes Nazar, Zambrana y Gebel. Los goles fueron anotados por Aragón, Haramboure y Calderón.

… Si todavía lo estoy viendo al “Jefe”, con su oscura melena, la camiseta de pique ceñida y los bigotes intimidantes… Héctor Froilán Aragón está en la historia del fútbol del ascenso.

Firmado y refrendado.

Daniel Console